Por cierto tiempo se han defendido los resolvedores generales de problemas cuyas únicas entradas son las descripciones del problema y sus salidas su solución (vistas como cajas negras).
La falacia viene, no tanto de la insistencia en la generalidad, sino en el énfasis que se comporten como cajas negras y que no se haga ``trampa'', lo cual provocó poca útiles en problemas reales.
En realidad, se necesita tanto generalidad como conocimiento específico. Los resolvedores generales de problemas no deben deshecharse sino incorporarse a sistemas más flexibles.